Cuando el odio cruzó la puerta del salón en Lázaro Cárdenas, Michocán

«En la discusión pública aparecieron enseguida dos reflejos conocidos: el castigo y la clínica. Por su edad, el agresor enfrenta una pena máxima reducida dentro del sistema para adolescentes, lo que abrió el debate sobre reformas legales. Entre la sed de castigo y la simplificación psicológica suele perderse la pregunta más difícil: qué tipo de sociedad está produciendo jóvenes capaces de mirar a sus maestras no como autoridad, sino como blanco». No te pierdas la nueva entrega del Maestro José Luis Cortés en su «Vientos de Pueblo».
